Lactancia Materna

La lactancia materna exclusiva es la mejor manera de darle a su hijo un buen comienzo en la vida. Dra. Flavia Bustreo, Subdirectora General de Salud de la Familia, la Mujer y el Niño. OMS.

La lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida, no sólo es el mejor modo de ofrecer al niño los nutrientes que necesita y que hasta la fecha no pueden ser ofrecidos por otro tipo de leches, sino que además, es el único alimento que le puede ofrecer beneficios para su salud a largo plazo.

“La lactancia materna es una de las formas más eficaces de asegurar la salud y la supervivencia de los niños. Combinada con la alimentación complementaria, que inicia a partir de los 6 meses de vida, previene la malnutrición y puede salvar la vida de muchos de ellos.

Si cada niño fuera alimentado con leche materna en la primera hora tras su nacimiento, dándole solo leche materna durante los primeros seis meses de vida y continuando el pecho hasta los dos años, cada año se salvarían unas 800.000 vidas infantiles.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), promueve activamente la lactancia natural como la mejor forma de nutrición para los menores de dos años, recomienda la lactancia exclusiva durante los primeros seis meses de vida, a partir de esta edad deben introducirse otro tipo de alimentos, como cereales, purés de frutas y verduras, a modo de complemento de la lactancia materna, que puede continuar durante dos años o más”. (Tomado de OMS).

¿Por qué las madres deben lactar en forma exclusiva a sus hijos, si existen otras leches que reemplazan la leche materna y de alguna manera pueden facilitar a la madre su labor?

Es una pregunta que con frecuencia debemos responder, no es un secreto que la lactancia materna implica cierto grado de sacrificio, “dolor e incomodidad”, menos horas de sueño para la madre, e incluso puede hacer del cuidado del niño una labor dispendiosa y extenuante, pero también es cierto que los primeros días constituyen el periodo más difícil, está demostrado que si la madre logra lactar en forma exclusiva a su hijo durante la primera semana, tiene menos probabilidades de abandonar tan favorable práctica; que las molestias mencionadas antes, son temporales y pasajeras, que luego sobreviene un periodo de adaptación y calma, que una vez alcanzado garantizará enormes beneficios tanto para la madre como para su hijo, beneficios que no pueden ser otorgados por otro tipo de leches o de alimentos, y que van más allá de lo relacionado con los aspectos nutricionales.

A continuación describiremos algunas verdades sobre la leche materna que todas las madres deben conocer, afirmaciones que han sido demostradas científicamente, y que es importante sean conocidas por la comunidad en general, para que con suficiencia de conocimiento puedan tomar la decisión sobre la alimentación que ofrecerán a su hijo

  • No existe ningún alimento que pueda reemplazar la leche materna. A pesar de los avances tecnológicos, aún no ha sido posible desarrollar una fórmula láctea que iguale la leche materna en cuanto a composición y beneficios.
  • Las leches que han sido desarrolladas para alimentar los niños menores de 6 meses de edad, tienen una composición similar pero no igual a la leche materna, si bien son un recurso valioso que permite alimentar los niños que no pueden ser lactados, sus beneficios están lejos de los que brinda la leche materna; incluso han sido relacionadas con mayor incidencia de estreñimiento y obesidad a largo plazo, es decir los niños alimentados con fórmula tienen tasas más altas de obesidad cuando son adultos, que los alimentados con leche materna; tampoco pueden proporcionar los beneficios de tipo inmunológico (defensas que se transmiten a través de la leche materna) claramente conocidos.
  • La leche materna es el alimento ideal para los menores de 6 meses de edad, pues les aporta todos los nutrientes que necesitan para un desarrollo sano.
  • La leche materna es segura y limpia, es decir, no causa daño, y contiene anticuerpos (defensas) que ayudan a proteger a los lactantes de enfermedades frecuentes de la infancia como la diarrea y la neumonía, que son las dos causas principales de mortalidad en la niñez en todo el mundo.
  • La leche materna es un producto puede conseguirse fácilmente, lo que ayuda a garantizar que el lactante tenga alimento suficiente.
  • Además de los beneficios inmediatos para los niños, la lactancia materna propicia una buena salud durante toda la vida. Los adolescentes y adultos que fueron amamantados de niños tienen menos tendencia a sufrir sobrepeso u obesidad, son también menos propensos a sufrir diabetes de tipo 2 y algunos tipos de cáncer digestivo y de la sangre, como cáncer de colón y linfoma.
  • Los niños amamantados se desempeñan mejor en las pruebas de inteligencia, por eso se ha relacionado con mejor capacidad cognitiva y en la edad adulta, mejor desempeño laboral y mayor capacidad de obtener mejores ingresos económicos. (Según la OMS, se podrían sumar alrededor de 300.000 millones de dólares anualmente a la economía mundial, sobre la base de las mejoras en la capacidad cognitiva que se producirían si cada niño fuera amamantado hasta al menos los 6 meses de edad, y el aumento en las ganancias previstas más adelante en sus vidas).
  • Los beneficios de la lactancia materna, también son para las madres, las mujeres que amamantan tienen menor riesgo de sufrir cáncer de mama y de ovario, diabetes de tipo 2 y depresión postparto.
  • Como se describió antes, los beneficios de la lactancia no son sólo de tipo nutricional, el papel de la lactancia materna en el establecimiento del vinculo con la madre y el desarrollo de un apego seguro, han sido claramente establecidos. La relación que se establece a través de la lactancia materna, y todo lo relacionado con ella, desde el punto de vista orgánico, como el influjo hormonal, hasta el desarrollo de cualidades de tipo psicológico, como la capacidad intuitiva de la madre, su habilidad para entender lo que el niño le comunica y satisfacer sus necesidades, se han relacionado con individuos seguros y autónomos en la edad adulta, toda vez que es precisamente en los primeros meses de vida, y contrario a lo que muchos piensan, donde este tipo de cualidades adquieren su forma y se estructuran, facilitando además que el desarrollo posterior de tipo emocional del niño transcurra en forma adecuada.

Los beneficios de la leche materna son claros, por ello el apoyo a la madre es esencial. Amamantar es algo que se aprende, y muchas mujeres tienen problemas al principio. Muchas prácticas habituales, como la suplementación con leches artificiales y la separación de la madre y el niño dificultan la lactancia materna, incluso en muchas ocasiones son un factor coadyuvante en la terminación de la misma.

La comunidad debe saber que cuando se le ofrece al niño leche artificial, y la alimentación deja de ser con lactancia exclusiva, convirtiéndose en mixta, lo que ocurrirá probablemente es que la lactancia sea suspendida, pues el sabor artificial y más dulce de algunas de estas leches favorece el rechazo a la leche materna, además el uso de tetero o chupo para alimentar el niño con este tipo de fórmulas desfavorece la succión efectiva, que es un estimulo necesario para la producción de leche en la madre. A mayor succión, mayor producción de leche. Además el horario de alimentación y la periodicidad de la misma, es decir de la succión, son determinantes para que el organismo de la madre este preparado y coordine la secreción de las hormonas que actúan en el proceso de producción de la leche materna.

Muchas madres que reanudan su actividad laboral abandonan la lactancia materna parcial o totalmente porque no tienen tiempo suficiente o no disponen de instalaciones adecuadas para dar el pecho o extraerse y recoger la leche. Por ello es fundamental el apoyo del estado y de las diferentes empresas, a través de políticas laborales que favorezcan la lactancia materna.

Cada vez, más países en el mundo estimulan esta práctica, no sólo a través de políticas de tipo laboral, sino también a través de la legislación para una comercialización adecuada de los sucedáneos de la leche materna (leches artificiales), con el fin de mejorar las tasas de lactancia materna a nivel mundial.

En 1981, muchos países adoptaron el código internacional para regular la comercialización de sucedáneos de la leche materna, éste código pide a los países que protejan la lactancia materna poniendo fin a la comercialización inadecuada de los sucedáneos de leche materna (incluida la fórmula infantil), los biberones y las tetinas, y pretende que las leches artificiales se utilicen de manera segura cuando sean necesarias. Prohíbe todas las formas de promoción de sucedáneos de la leche materna, incluida la publicidad, la entrega de regalos a los trabajadores de salud y la distribución de muestras gratuitas. Además, las etiquetas no pueden promover ventajas nutricionales o de salud ni incluir imágenes que idealicen la fórmula infantil. Deben incluir instrucciones claras sobre cómo usar el producto y llevar mensajes acerca de la superioridad de la lactancia materna con respecto a la fórmula, y los riesgos que supone no amamantar.

El jefe de nutrición de UNICEF, Werner Schultink ha dicho públicamente: “las madres tienen derecho a la oportunidad de obtener la información adecuada, es decir, tener los medios disponibles para proteger la salud y el bienestar de sus hijos. No se debe permitir que una comercialización ingeniosa manipule la verdad, que es que no hay ningún sustituto de la leche de la madre”.

También para el apoyo de la lactancia materna se han creado estrategias a nivel mundial, como la semana de la lactancia materna, que fue definida para la primera semana de agosto de cada año, y cuyo fin es centrar la atención en los beneficios de la leche materna y la importancia de apoyar a las madres en iniciar y mantener esta práctica.

¿Por qué no debo utilizar leches artificiales para la alimentación de mi hijo?

La OMS promueve algunas razones para no utilizar leches artificiales como primera opción para la alimentación de los niños, tales como:

  • Las preparaciones para lactantes no contienen los anticuerpos (defensas) que hay en la leche materna. Los beneficios de la lactancia materna para las madres y los niños no pueden obtenerse con leches artificiales.
  • Si no se elaboran adecuadamente, conllevan posibles riesgos asociados al uso de agua insalubre y de material no esterilizado, o a la posible presencia de bacterias en la preparación en polvo.
  • Puede producirse un problema de malnutrición si el producto se diluye demasiado para “ahorrar”.
  • Mientras que el amamantamiento frecuente mantiene la producción de leche materna, si se usa leche artificial pero de repente se deja de tener acceso a ella, el retorno a la lactancia natural puede ser imposible como consecuencia de la disminución de la producción materna.

La OMS recomienda que:

  • La lactancia debe comenzar en la primera hora de vida;
  • El amamantamiento debe hacerse «a demanda», siempre que el niño lo pida, de día y de noche;
  • Deben evitarse los biberones y chupos (Estos desestiman la lactancia).

. La OMS destaca que:

  • la lactancia materna no debe reducirse al comenzar a introducir alimentos complementarios;
  • los alimentos complementarios deben administrarse con cuchara o taza, y no con biberón;
  • los alimentos deben presentar todas las garantías de higiene.

Puede consultar más información en la página de la OMS, este link lleva al sitio web que tiene información adicional sobre la lactancia materna: