Dormir, Un hábito saludable

DORMIR, UN HÁBITO SALUDABLE

Dormir es un proceso complejo por medio del cual el cuerpo se recupera y se recarga, es un acto fundamental como comer y beber, de hecho, un tercio de nuestra vida nos la pasamos durmiendo. Dormir también es un hábito que esta influenciado por múltiples factores, como son la etapa de crecimiento y desarrollo en que este el niño, , su personalidad, su cultura, sus antecedentes familiares relacionados y el vínculo que tenga con sus padres y su familia.

Como y cuanto duerma el niño se relacionan con buena salud, calidad de vida, desarrollo de la autonomia y el  control motor (7)e influye en el buen desarrollo académico y el bienestar emocional, todos elementos que llevan al desarrollo exitosos del individuo.Por el contrario no dormir bien tiene consecuencias negativas ; reduce el rendimiento académico, el aprendizaje, la memoria (8) y a largo plazo se ha relacionado con sobrepeso y obesidad (9).

Por todo lo anterior es necesario establecer ciertas normas con el sueño y así crear un hábito en el niño, el cual puede ser adquirido, modificado o reaprendido.

1. ¿Cuántas horas debe dormir un niño?

De acuerdo a la edad del niño, deberá dormir más o menos las siguientes horas al día

Edad del niñoHoras de sueño
Recién nacido17 horas al dia, de forma discontinua, repartidos en periodos de 2 a 6 horas
3 meses15 horas al día, en 4 a 5 periodos de sueño, más de la mitad del tiempo en la noche.
6 meses14 horas de sueño en total; 12 horas de sueño nocturno, interrumpidas por algunos despertares breves que son normales. Además una siesta en la mañana y otra en la tarde. No todos los niños hacen siesta y es normal
12 meses a 3 años13 a 14 horas de sueño en total.12 a 13 horas de sueño nocturno y una siesta en el día
3 a 5 años10 a 12 horas de sueño nocturno y desaparece la siesta al entrar a la escuela.

Adaptada de Sirerol NV et al (1)

¿Cómo deben dormir los bebes?

Desde el momento del nacimiento hasta el primer año de vida, existe en los niños riesgo de que ocurra algo llamado “Muerte Súbita Infantil”(MSI), en la cual el niño  muere de forma inesperada a pesar de estar previamente sano y sin encontrar explicación alguna de la muerte.. Esto ocurre generalmente durante el sueño y la causa no se ha logrado esclarecer hasta ahora.

Para reducir el riesgo de lo anterior, la Academia Americana de Pediatría  y también la Sociedad Colombiana de Pediatría hacen unas recomendaciones que han logrado disminuir hasta en un 80% la frecuencia de estos eventos, las cuales son:

  • El bebe siempre debe dormir boca arriba
  • Debe dormir sobre una superficie firme, no blanda
  • Debe dormir en el mismo cuarto de los padres, pero no en la misma cama
  • Se deben mantener alejados de la cuna todos los elementos blandos (muñecos, almohadas) y la ropa de cama no debe estar suelta.
  • Evitar el tabaquismo durante el embarazo y después del parto, tanto en el hogar como en todos los lugares donde se encuentre el niño. Entre más exposición al humo del cigarrillo mayor riesgo de muerte súbita.
  • Se debe alimentar al bebe con leche materna al menos hasta el sexto mes de vida ya que es factor protector.
  • Los padres deben evitar el consumo de alcohol y de drogas ilícitas durante el embarazo y después del nacimiento.
  • Evitar el exceso de ropa, sin cubrirlos demasiado, evitando así el sobrecalentamiento. Debe poder mover sus extremidades libremente.
  • Vigilar el sueño de los bebes de cerca, con la seguridad de poder verlos y escucharlos durante todos los periodos de sueño.
  • La cuna debe estar rodeada de un protector, este debe cubrir por completo los laterales de la cuna y debe estar atado de tal forma que no se caiga, mínimo con 6 cordeles o cintas, sin medir más de 15 cmt de longitud cada uno. Cuando el niño ya tenga la capacidad de ponerse de pié, deben retirarse los protectores (13)
  • Los barrotes de la cama deben tener una distancia de 6 cmts entre si, no deben tener ningún recorte decorativo. Los tornillos, tuercas  o cerrojos deben estar asegurados y ocultos.
  • Se debe cambiar de la cuna a la cama cuando el niño alcance los 89 cmt de talla.

2. ¿Cómo adquirir el hábito de dormir?

Algunas sugerencias son:

  • Conocer cuantas horas es normal que duerma el niño de acuerdo a su edad.
  • El niño desde que nace puede dormir en su propio ambiente (cuna).
  • Desarrollar un horario de sueño en el que la hora de acostarse y levantarse debe ser siempre la misma.
  • Acostar al niño despierto y dejar que se duerma solo: no es necesario estar presente en el momento que se duerma, ni realizar actividades como mecer, cantar, pasearle,etc, ya que si despierta más tarde y se encuentra solo va a reclamar estar en esta misma situación. Es importante que el último recuerdo que tenga al despertar sea su cuna o cama.
  • No alimenar al niño «para que se duerma».
  • Puede darse al niño algún objeto que pueda asocial al sueño; un muñeco, una cobija, etc. No en recién nacidos por el riesgo a muerte absoluta.
  • Los niños deben ir a la cama “somnoliento pero despierto”para ayudarles a desarrollar habilidades independientes de iniciación del sueño a la hora de acostarse, y permitirles volver a dormir sin intervención después de despertar  espotáneamente en la noche.
  • Cuando se presente dificultades en la iniciación del sueño o haya despertares nocturnos debe comprobarse que no haya una causa que justifique el llanto(fiebre, vómitos, etc), tranquilizarle y dejarle de nuevo despierto en la cuna para que concilie el sueño solo.
  • Evitar actividad física intensa y las comidas abundantes, café, exceso de chocolates o dulces en las 3 horas previas a acostarse
  • Mantener la habitación fresca, oscura y ventilada.
  • Limitar la exposición a la luz durante la noche, incluyendo la luz de todo tipo de pantallas (televisor, videojuegos, computadores, tabletas y celulares). Estos no deben estar dentro del dormitorio.
  • Evitar asociar el ir a la cama con el castigo.
  • Las siestas deben ser programadas lo suficientemente temprano en la tarde para que no interfieran con el sueño nocturno.

Qué rutinas se podrían implementar teniendo en la cuenta las anteriores sugerencias?

Luego de preparar al niño para acostarlo(uso de pijama, limpieza de dientes), llevarlo a su cuarto, acostarlo, conversar con él respecto a lo que hizo en el día, leer un cuento, o cantar una canción entre otras actividades. El niño puede tener un objeto permanente  durante todas las noches que asocie con la hora de dormir (un peluche, una manta por ejemplo). Posterior a la actividad mencionada, se le dice al niño que sus padres estan cerca y pendientes, que es hora ya de dormir y se le apaga la luz, dejándolo despierto para que concilie el sueño él solo. Lo ideal es dormir con la luz apagada pero se puede permitir dormir con una luz tenue encendida o con la puerta abierta.

Si el niño se despierta en la noche y va a la cama de los padres, uno de los ellos debe acompañarlo a su cama de nuevo, explicarle que debe dormir en su cama, dejarlo confortablemente, verificar que no hay ningun signo de enfermedad,  y decirle nuevamente que están cerca por si requiere algo. Se debe dejar despierto para que concilie el sueño independientemente. Esta conducta se debe repetir las veces que sea necesario en la noche para lograr que  finalmente alcance el hábito.

En caso que el niño despierte llorando, uno de los padres irá al cuarto y adoptará la misma conducta descrita anteriormente. La repetición de la anterior llevará al aprendizaje de la misma y por ende a la formación del hábito de dormir adecuadamente.

3. Otros datos

Hasta cuando compartir dormitorio con los padres?

En la actualidad hay corrientes que apoyan el colecho (dormir en la misma cama con los padres) y otras que estan de acuerdo con que los niños duerman en cuarto independiente, basados en múltiples argumentos cada una de ellas. La Academia Americana de Pediatría recomienda que los niños deben dormir en el cuarto de los padres como mínino hasta los 6 meses y deben pasar a un cuarto independiente a partir del año de edad.

Qué son los trastornos del sueño?

Estos son condiciones que pueden alterar la evolución habitual de un buen dormir, sea porque haya dificultad para iniciar o mantener el sueño normal o por la presencia de eventos fisicos o experiencias desagradables en cualquiera de las diferentes fases del sueño (al inicio, durante o al despertar). Pueden tener una causa intrínseca o extrínseca ( del propio organismo o del ambiente). Se pueden presentar hasta en un 30% de los niños según reportes de múltiples estudios y tienen tratamiento.

Conclusión

A partir de lo anotado anteriormente podemos decir que formar un adecuado hábito del sueño es fundamental en el crecimiento y desarrollo de nuestros niños ya que influye tanto en la parte orgánica,  emocional, como cognitiva del infante y a futuro en el desempeño del adulto. Por lo tanto es preciso que los padres y cuidadores tengan claras las pautas para un sueño seguro y una higiene adecuada del mismo. Debemos recordar que lograr un hábito implica disciplina y mantener rutinas para el aprendizaje del mismo.

Por otro lado es importante saber que puede haber trastornos del sueño que pueden ser abordados con el médico o pediatra tratante para darles un diagnóstico y manejo pertinentes.

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